Navidad en las comunidades indígenas

Crónica de unas sonrisas
Textos y fotos: Periodista Esteban Umaña Picado     Colaboración con fotografías: Documentalista Oscar Sojo Alemán
 

A orrillas del

rio Telire el

grupo de visitantes

y miembros

de FUNDEICO

descarga

regalos y

víveres para

llevarlos a distintas

comunidades

indígenas.

Cachabrii,

Akberie, San

Vicente, Boca

Urien y

Duriñak. Los

niños y niñas

fueron los

principales

destinatarios

de la campaña

navideña.


Textos y fotos:

Periodista Esteban Umaña 

Picado

www fundeico.com

Colaboración con fotografías: 

Documentalista Oscar Sojo Alemán

 

NO SOLO EN

TALAMANCA

En Matambu y Guatuso el rescate cultural fue el énfasis de la campaña navideña. Besando a su hijo esta jóven Maleku, espera la entrega de regalos.
 

 

Los días 18 y 19 de diciembre en la reserva Maleku

en el Palenque Margarita en Guatuso y en Matambu

en Nicoya también se hicieron entrega de regalos y

víveres.

Pero lo más importante fueron las actividades de

rescate cultural como exposición y venta de artesan

ías y presentaciones artísticas.

Niños y niñas en idioma Maleku representaron la

llegada de los españoles a América.

El grupo Matambu impresionó a los espectadores con

las danzas chorotegas.

Un sotacaballo un árbol enorme y frondoso de unos 70 años albergaba

entre sus ramas un restaurante. Al aire libre encima de las

aguas del Telire cada uno sacio su apetito.

Llego el autobús que llevó a los viajeros y al cargamento a la

comunidad de Cachabri el sitio sagrado de los bribris. Allí esta

construido un rancho ceremonial de forma cónica construida de

forma tradicional sin un solo clavo. Este rancho es una representaci

ón simbólica del mundo para los bribris. tiene varios círculos

que representan la formas y niveles del universo. En Cachabri

vive la comunidad indígena que más se ocupa de conservar las

tradiciones y el legado cultural de los bribris.

Allí a cada niño y niña se le repartió por lo menos un juguete, así

como comida y ropa para las madres de familia. Después de

varias horas se acabaron los presentes incontables niños y niñas

se fueron a sus casas con una sonrisa en su rostro.

Emotivos discursos de solidaridad y agradecimiento se dieron

entre los indígenas y sus visitantes mientras se compartía en un

rancho, un refrigerio de pejibayes y palmito sasonados con agua

y sal servidos en tazones hechos con hojas de bijagua así como

refrescos naturales y chicha para beber.

También se enviaron juguetes y comida a las comunidades que

por razones de tiempo, distancia y accesibilidad el grupo no pudo

estar presente como por ejemplo San Vicente, Boca Urien y

Duriñak

El grupo pasó la noche en la Posada del Espíritu, en la Finca

Educativa de Chiroles. Al día siguiente a las 8:00 el grupo inicio

los preparativos para la segunda comunidad que se visitaría.

Después de dos horas de camino por montañas y valles a orillas

de los rios Telire y Sixaola en medio de una vegetación todavía

abundante a los pies de montañas azules y verdes en un clima

abundante en sol y humedad, el grupo llegó a Akberie una comunidad

situada en los alrededores del río Sixaola.

Aquí la dinámica fue un poco diferente los regalos se repartieron

por una lista de niños y niñas previamente elaborada por los dirigentes

de la comunidad para que los trabajadores y trabajadoras

de la empresa ITT adoptará a un niño o niña para darle un

juguete.

A las doce ya había terminado la repartición de obsequios y la

ayuda, los indígenas compartieron con los visitantes el almuerzo

y después comenzó el regreso a San José, sabiendo que por lo

menos los niños y niñas indígenas de Talamanca sonrieron por un

detalle hecho con cariño y esfuerzo.

Los visitantes regresaron un poco más enterados de una realidad

distinta, compartieron con quienes tienen un legado de pueblos

ancestrales, e intercambiaron gestos, sonrisas y solidaridad.

Alrededor las 10:30, después de pasar por el bosque húmedo del

Parque Nacional Braulio Carrillo, la vista de la Costa de Puerto

Limón y de cocoteros y palma africana la caravana llegó hasta la

cabecera del Cantón de Talamanca: Bribrí. Un pueblo pequeño,

un punto de civilización humana insertado como una estaca en la

tierra, en medio de un valle de montañas esponjadas de verde.

Casas, restaurantes, y verde tiendas, talleres y plantas. Un verde

de vida abundante y un aire más puro nos acompaño el resto del

camino.

Una hora después, se hizo una pausa en la orilla del Rio Telire. El

cargamento fue puesto en pangas con motor fuera de borda para

poder ganarle a la fuerza del caudal del rio.

Mientras se esperaba el autobús que llevaría a las personas a la

comunidad de Cachabri el grupo almorzó encima de un árbol.

Para ver la sonrisa de un niño o niña indígena un grupo de personas

recorrieron más de 350 km por un camino lleno vida y de

vegetación desde San José hasta las comunidades indígenas de

Talamanca en la provincia de Limón.

A las 6 de la mañana en el ala norte de la Iglesia de Tibas comenz

ó la travesía de la campaña navideña de la Fundación para el

Desarrollo Cultural y Social de las Etnias Indígenas

Costarricenses. (FUNDEICO).Cargando juguetes y comida un

grupo de personas entre ellos miembros FUNDEICO, estudiantes

universitarios, profesores partieron hacia Talamanca.

Esta campaña se realiza desde hace varias años y la de este año

contó con la colaboración de varias organizaciones como

SITRAINA, ASDEICE; ICE, UPINS; SIPROCIMECA, ANDE

Banco Popular y Primeras Naciones de Norteamérica y la fundaci

ón Ztu Chi de China asi como los diarios La Naciòn y La

Extra.